Estaba feliz. La razón la sabía perfectamente. Liam Payne. Tres segundos habían coincidido nuestras miradas, tres segundos mágicos. Tres. Con eso era feliz. Con un número tan pequeño. Me gustaba mucho, pero tenía una novia maravillosa. Y eso siempre me había echado hacia atrás. Pero tal vez, el destino me había dado una oportunidad para poder enseñarle la persona que soy, conocerle, y quien sabe, quizá hasta pudiera enamorarse de mi.
Me miré en el espejo. Sí. Estaba en París, y todo en esos momentos me era indiferente. Estaba harta de juzgar mi aspecto, de no sacar lo que llevo dentro, siempre intimidada por el que dirán. Así que pensaba disfrutarlo al máximo. Iba a ser yo misma.
- Em, ¿Qué haces? - Chloe acababa de entrar en la habitación, y miraba con cara rara aquella situación. La admiraba mucho. Era fuerte y valiente, y no le importaba lo que los demás pudieran pensar de ella, muy distinto a lo que era yo.
- Nada, pensaba en el cole, en la gente. - Hice una pausa, pues las lágrimas comenzaban a asomar ya entre las pestañas. - Pero ya sabes como soy, no me hagas caso.
- Pero si estas llorando. Ven aquí anda. - Nos sentamos en la cama, y nos quedamos abrazadas un rato. Sabía perfectamente lo que me iba a decir.- Emy, estamos en París. El colegio ha terminado. Y este es el comienzo de una nueva etapa. La mejor de nuestras vidas. Recuerda, mañana cumplimos dieciocho. Y lo vamos a pasar juntas. Lo que haya sucedido hasta ahora sólo te ha preparado para la vida, y sabes que a palabras necias, oídos sordos. - Se levantó y me agarro la mano, haciendo que me colocara a su lado. - Mirate. Eres guapa. Tienes unos ojos precio...
-Son marrones - A decir verdad, los ojos era lo que más me gustaba de mi físico. Pero simplemente eran marrones. Sencillos. Envidiaba a las que tenían ojos claros, aunque sabía perfectamente, que no combinaban nada con mi estilo.
- Sí, es cierto, son marrones. Pero también hay ojos verdes que no dicen nada. En cambio, los tuyo muestran lo que eres. Son grandes y poderosos, con mucho carácter. Y tu sonrisa, los neutraliza, aun que sé que tampoco te gusta. Tienes un tipazo, y eres encantadora. ¿Qué es lo que te da miedo entonces? ¿De que te sientes tan acomplejada?
Me miré una vez más en él. Intentaba ver todo lo que decía ella. Pero veía una persona normal. Una chica como cualquier otra.
-Venga no seas tonta, a de más piensa en que tienes a Liam ahí al lado - Entre susurros señaló con la cabeza la pared que daba a la habitación de One Direction.
Salimos de la habitación ya más relajada aunque, no lo suficiente como para sonreír. Cathy y Lottie esperaban juntas en el hall, tan inseparables como siempre. Pero Nicole no se encontraba enre ellas.
(Narra Nicole)
Justo antes de salir del comedor, encontré debajo de mi plato una servilleta con un mensaje.
Cuando termines de desayunar, pásate por mi habitación un momento.
Me gustaría hablar contigo. Tienes una bonita sonrisa.
Fdo: Harry
PD: La habitación es la 805
Harry. 805. No había ninguna duda. Era él. Pero, ¿Cuándo la había visto? Seguramente cuando Chloe se encontró con Louis. Que extraño era aquello. Pero la verdad es que estaba emocionada. Iba a estar con Harry. Uno de los chicos de One direction. Pero apenas sabía nada sobre ellos. Lo que me habían contado las chicas, pero no era algo que me intresara sumamente.
Mientras subía en el ascensor, el corazón multiplicaba sus latidos a medida que los pisos disminuían. Las puertas se abrieron y comencé a caminar hacia la habitación. Conocía perfectamente el camino, pues ya lo había recorrido esa mañana antes de bajar a desayunar, pero las piernas se tambaleaban a causa de los nervios. Frené en seco. Allí estaba, número 805. "Vamos Nicole, no pienses más en ello y llama", me dije para mi.
La puerta se abrió, y unos rizos asomaron a mis ojos. Eran tan perfectos como imaginaba. Sus ojos claros se clavaron en los mios. Estaba ¿Sorpendido? No lograba entenderlo, él era quién me había dicho que fuera a su encuentro.
- Tú... Digo, Hola, esto... Soy Harry, bueno a lo mejor ya me conoces, pero estamos en París, así que puede que no, y esto... - Estaba muy nervioso, y se atragantaba con las palabras. Aquello me hizo sonreír.- Bueno, mejor me callo y te dejo hablar a ti.
Parecía simpático, al menos su preciosa sonrisa lo asemejaba.
- Bueno, yo es que, me dejaron esta nota en la mesa mientras desayunaba, y bueno, esta firmado como Harry, y supongo que serás tú. Harry Styles, claro, no hay otro Harry. - Fatal. Sí su presentación me había parecido pésima, la mía había suspendido. Pero pareció que él no pensaba lo mismo, y me devolvió la sonrisa.
Cogió el papel, y lo examino con detenimiento. Mas tarde levanto la vista y frunció el ceño.
- Lou - Su amigo apareció de repente y me miró de arriba abajo. Pareció reconocerme y pronto me saludó.
-Ah hola, es cierto Harry, la chica es muy guapa. - Harry se ruborizó, pero no sé si llegaba a mi nivel.
- Lo siento, es que mi amigo es muy gracioso. - Se disculpó echando de allí a Louis. Sí bastante gracioso, pero gracias a él, estaba allí.
- Ah bueno, lo siento, pues entonces, yo no quería molestar, asi que bueno, me voy. - Su sonrisa se borró por completo y apareció una nueva de decepción.
- ¡No!, Quiero decir, espera. Bueno, a lo mejor te apetece dar una vuelta por París, aunque bueno, no lo conozco mucho - Dijo cerrando la puerta tras de sí. Y estalló en una carcajada.
- Pero es que yo no quiero ser un problema. - No, no quería estorbar, pero me moría de ganas por aquella vuelta que acababa de nombrar.
-No en serio. Ibamos a ir al Louvre, pero a mi el arte no me interesa mucho, así que no hay problema.
-Nosotras también ibamos a ir al Louvre, pero bueno, a mi tampoco me entusiasma la pintura. - Comparado con estar con Harry, la pintura podía hundirse en un pozo. Pero debía avisar a las chicas. Saqué el mobil, y una llamada entrante apareció en la pantalla.
- Lottie, no me esperéis, al final me han surgido otros planes, y no voy a poder ir con vosotras. - La idea de pasar un día con Harry no cabía dentro de mi cabeza, y se noto claramente, cuando dejé entre ver una sonrisa mientras hablaba con Lottie.-Ya sé, que te hacía ilusión que fuésemos juntas, pero te juro que te recompensaré.
Unas palabras más y ya la había convencido. Era Lottie, cambiaba de opinión demasiado deprisa, a de más escuche a las otras por detrás insistiéndole para que me dejará tranquila.
Harry me miró y esbozó su mejor sonrisa. - ¿Algún problema?
- No, ya esta todo arreglado. - Aun estaba nerviosa, y muy cortada pues sabía lo que venía ahora, una eterna bajada en el ascensor. Momento incómodo, allá vamos.
(Narra Lottie)
-Pues nada chicas, nos quedamos solitas. - Suspiré con desanimo. El viaje lo habiamos organizado para estar juntas, y sin embargo, ¿Qué tenía Nicole, más importante que estar con sus amigas? Por la mañana había estado un poco rara, pero aquello ya empezaba a oler mal.
-Bueno Lottie, ¿Es que nosotras no te llegamos? - Sonrió Chloe.
-Sí, claro que sí, pero también me hubiera gustado que viniese Nico, a de más, en las fotos que ponga en el álbum ella no saldrá...
-Ay las fotos, las fotos... ¡Tú y las fotos eh! - Cathy meneó la cabeza de un lado a otro - Anda, vamonos ya, que París nos espera.
Salimos a la calle esperando una temperatura agradable, pero el calor era sofocante, aun a pesar de encontrarnos en el mes de junio. El cielo limpio serenaba aquella hermosa ciudad, y el sol alumbraba todos sus paseos.
- Chicas, ¿Por qué no cogemos un taxi?- A Chloe no le gustaba andar, bueno, ni a ella ni a ninguna, a excepción de Emily, que ya estaba acostumbrada, pues vivía lejos del colegio y debía hacer grandes caminatas hasta él.
-Ay chicas, no seais bagas, por una vez que estamos en una ciudad distinta, ¿no os apetece ver el ambiente parisino? Con los pintores en mitad de la calle, dibujando a las familias que pasean a su alrededor, o las parejas debajo de la Torre Eiffel haciéndose fotos...
-Em, deja de soñar. A de más, eso tamién se puede ver desde un coche a la perfección. - Espetó Chloe. Emily sonrió irónicamente y cogió un mapa para observarlo.
-Chicas, estoy de acuerdo con Em, deberiamos ir andando y estirar un poco las piernas. - ¿Cathy de acuerdo con Emily? No me lo podía creer. Y por lo que mis ojos observaban, Emily tampoco. No era que se llevaran mal, simplemente no compartían opiniones casi nunca, aunque era más bien nunca.
-¿Cathy?¿Andar?¿Tú?- Chloe la miró de arriba abajo y le puso la mano en la frente, pareciendo así tomarle la temperatura. Todas comenzamos a reir, excepto ella, que nos miraba con cara de pocos amigos.
Al final, Chloe y yo cedimos, y acabamos andando.
Tardamos un poco en llegar. Emily y Cathy discutieron la mitad del camino, y nos perdimos un par de veces. Menos mal que Chloe estaba conmigo, sino la desesperación se hubiera apoderado de mi.
Pocos minutos después, ya dentro, sentimos un ruido, como si una manada de mamuts se acercara hacia nosotras. Y no andábamos por mal camino, un grupo de chicas se abalanzó sobre nosotras. El tiempo paso rápido, pues cuando me quise dar cuenta estaba en el suelo con mis otras amigas. Espera, todas no, faltaba Emily.
(Narra Liam)
Tener fans era divertido, pero en contadas ocasiones podía ser un poco cansino. Y más, si no estaba Harry, que no sabía como demonios lo hacía pero conseguía calmar a todas las leonas.
Hacía tiempo que había perdido a los chicos de vista, cuando un grupo de fans locas comenzó a perseguirnos, nos dividimos para poder sacarnoslas mejor de encima, pero cada vez que me giraba las chicas se multiplicaban por tres.
Sin querer, choqué con unas chicas que se encontraban en mi camino, y sin darme cuenta me llevé a una por delante. Se había quedado inmovil tirada en el suelo. Me daba pena dejarla allí tendida y en un momento de despiste de las fans, la cogí en brazos y salí por la escalera de incendios.
Su cara me sonaba. Recordaba haberla visto antes, pero claro, siendo famosos, cualquiera te dice que recuerdes a alguien. Estaba inmóbil y era preciosa. No sabía porqué, pero una fuerza me atraía hacia ella. Nuestras caras estaban cada vez más pegadas. La miré con detenimiento. En ese momento abrió los ojos, aunque muy lentamente. ¿Liam, qué haces? Me alejé un poco, antes de que pudiera enfocar bien a quién tenía delante, pero la reacción fue contraria a la que esperaba.
- ¿Dónde estoy?- Se recostó como pudo, y me clavó su mirada. - Debo de haberme dado un gran golpe, estoy viendo a Liam Payne delante de mi.
- ¿Te duele mucho?Lo siento, un grupo de fans desesperadas comenzó a perseguirme y bueno cuando me di cuenta, te vi tirada en el suelo.-Su expresión atónita comenzaba a ponerme nervioso. - Lo siento, de verdad, no pretendía hacerte daño.
- No tranquilo. La verdad, es que me alegro de que te chocaras conmigo, sino ahor... - Se tapo rápidamente la boca con las manos. No pude evitarlo, y estallé en una carcajada.
- ¿De qué te ries?- Su expresión cambió por completo. No quería que me malinterpretara, simplemente me pareció tierno aquello que me iba a decir.
-Nada, lo siento, es que me hizo gracia la cara que pusiste cuando me viste. - Desvíe un poco el tema, sabía que aquellas conversaciones, no acababan bien.
-Bueno creo que mi cara es bastante normal después de haber visto a mi ídol... - Se volvió a tapar la boca con la mano, pero esta vez rozó una herida de la que salía un poco de sangre al lado de el labio inferior. Soltó un alarido. Me sentía mal, yo era el culpable. Así que cogí un pañuelo de mi bolsillo, lo mojé con una poca de saliva y se lo llevé a la herida, para limpiar la sangre que había esparcido por alrededor.
-De verás que lo siento.- Fueron las únicas palabras que me salieron. Después de esto, un incomodo silencio se apoderó de la situación. Levantó la vista un instante, para encontrarse con mi mirada, y en cuanto lo hizo volvió a bajarla rapidamente, poniendose roja. Yo también comencé a colorearme. Aquella chica, tenía algo. Hacía mucho tiempo que no me sentía así. Una sensación parecida a la que tube cuando conocí a Danielle.
(Narra Lottie)
-Pues nada chicas, nos quedamos solitas. - Suspiré con desanimo. El viaje lo habiamos organizado para estar juntas, y sin embargo, ¿Qué tenía Nicole, más importante que estar con sus amigas? Por la mañana había estado un poco rara, pero aquello ya empezaba a oler mal.
-Bueno Lottie, ¿Es que nosotras no te llegamos? - Sonrió Chloe.
-Sí, claro que sí, pero también me hubiera gustado que viniese Nico, a de más, en las fotos que ponga en el álbum ella no saldrá...
-Ay las fotos, las fotos... ¡Tú y las fotos eh! - Cathy meneó la cabeza de un lado a otro - Anda, vamonos ya, que París nos espera.
Salimos a la calle esperando una temperatura agradable, pero el calor era sofocante, aun a pesar de encontrarnos en el mes de junio. El cielo limpio serenaba aquella hermosa ciudad, y el sol alumbraba todos sus paseos.
- Chicas, ¿Por qué no cogemos un taxi?- A Chloe no le gustaba andar, bueno, ni a ella ni a ninguna, a excepción de Emily, que ya estaba acostumbrada, pues vivía lejos del colegio y debía hacer grandes caminatas hasta él.
-Ay chicas, no seais bagas, por una vez que estamos en una ciudad distinta, ¿no os apetece ver el ambiente parisino? Con los pintores en mitad de la calle, dibujando a las familias que pasean a su alrededor, o las parejas debajo de la Torre Eiffel haciéndose fotos...
-Em, deja de soñar. A de más, eso tamién se puede ver desde un coche a la perfección. - Espetó Chloe. Emily sonrió irónicamente y cogió un mapa para observarlo.
-Chicas, estoy de acuerdo con Em, deberiamos ir andando y estirar un poco las piernas. - ¿Cathy de acuerdo con Emily? No me lo podía creer. Y por lo que mis ojos observaban, Emily tampoco. No era que se llevaran mal, simplemente no compartían opiniones casi nunca, aunque era más bien nunca.
-¿Cathy?¿Andar?¿Tú?- Chloe la miró de arriba abajo y le puso la mano en la frente, pareciendo así tomarle la temperatura. Todas comenzamos a reir, excepto ella, que nos miraba con cara de pocos amigos.
Al final, Chloe y yo cedimos, y acabamos andando.
Tardamos un poco en llegar. Emily y Cathy discutieron la mitad del camino, y nos perdimos un par de veces. Menos mal que Chloe estaba conmigo, sino la desesperación se hubiera apoderado de mi.
Pocos minutos después, ya dentro, sentimos un ruido, como si una manada de mamuts se acercara hacia nosotras. Y no andábamos por mal camino, un grupo de chicas se abalanzó sobre nosotras. El tiempo paso rápido, pues cuando me quise dar cuenta estaba en el suelo con mis otras amigas. Espera, todas no, faltaba Emily.
(Narra Liam)
Tener fans era divertido, pero en contadas ocasiones podía ser un poco cansino. Y más, si no estaba Harry, que no sabía como demonios lo hacía pero conseguía calmar a todas las leonas.
Hacía tiempo que había perdido a los chicos de vista, cuando un grupo de fans locas comenzó a perseguirnos, nos dividimos para poder sacarnoslas mejor de encima, pero cada vez que me giraba las chicas se multiplicaban por tres.
Sin querer, choqué con unas chicas que se encontraban en mi camino, y sin darme cuenta me llevé a una por delante. Se había quedado inmovil tirada en el suelo. Me daba pena dejarla allí tendida y en un momento de despiste de las fans, la cogí en brazos y salí por la escalera de incendios.
Su cara me sonaba. Recordaba haberla visto antes, pero claro, siendo famosos, cualquiera te dice que recuerdes a alguien. Estaba inmóbil y era preciosa. No sabía porqué, pero una fuerza me atraía hacia ella. Nuestras caras estaban cada vez más pegadas. La miré con detenimiento. En ese momento abrió los ojos, aunque muy lentamente. ¿Liam, qué haces? Me alejé un poco, antes de que pudiera enfocar bien a quién tenía delante, pero la reacción fue contraria a la que esperaba.
- ¿Dónde estoy?- Se recostó como pudo, y me clavó su mirada. - Debo de haberme dado un gran golpe, estoy viendo a Liam Payne delante de mi.
- ¿Te duele mucho?Lo siento, un grupo de fans desesperadas comenzó a perseguirme y bueno cuando me di cuenta, te vi tirada en el suelo.-Su expresión atónita comenzaba a ponerme nervioso. - Lo siento, de verdad, no pretendía hacerte daño.
- No tranquilo. La verdad, es que me alegro de que te chocaras conmigo, sino ahor... - Se tapo rápidamente la boca con las manos. No pude evitarlo, y estallé en una carcajada.
- ¿De qué te ries?- Su expresión cambió por completo. No quería que me malinterpretara, simplemente me pareció tierno aquello que me iba a decir.
-Nada, lo siento, es que me hizo gracia la cara que pusiste cuando me viste. - Desvíe un poco el tema, sabía que aquellas conversaciones, no acababan bien.
-Bueno creo que mi cara es bastante normal después de haber visto a mi ídol... - Se volvió a tapar la boca con la mano, pero esta vez rozó una herida de la que salía un poco de sangre al lado de el labio inferior. Soltó un alarido. Me sentía mal, yo era el culpable. Así que cogí un pañuelo de mi bolsillo, lo mojé con una poca de saliva y se lo llevé a la herida, para limpiar la sangre que había esparcido por alrededor.
-De verás que lo siento.- Fueron las únicas palabras que me salieron. Después de esto, un incomodo silencio se apoderó de la situación. Levantó la vista un instante, para encontrarse con mi mirada, y en cuanto lo hizo volvió a bajarla rapidamente, poniendose roja. Yo también comencé a colorearme. Aquella chica, tenía algo. Hacía mucho tiempo que no me sentía así. Una sensación parecida a la que tube cuando conocí a Danielle.