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viernes, 17 de febrero de 2012

Capítulo 7

Unas horas antes...
(Narra Harry)
Quien me iba a decir a mi que ahora estaría comiendo con una chica que a penas conozco. Es más, ni siquiera sabía su nombre, pero lo cierto era que me atraía y me gustaba su compañía. Había conseguido que olvidara por completo a Caroline. Caroline... ¿Qué pensaría ahora si me viera con ella?
-¿En que estas pensando? - La voz de aquella preciosa chica me sacó de mis ensimismamientos. Sonreía atentamente, esperando una respuesta clara, que obviamente no la iba a dar, pues nos pondría tensos a los dos.
-Pues en que aun no sé cual es tu nombre.-Ahora la que estaba desconcertada era ella. Se quedó quieta unos instantes, luego se levantó.
-Si aguantas conmigo hasta la noche, te lo diré.
-Estarás de broma, ¿No? - Estábamos empezando a entrar en un juego que me gustaba. Aquella chica que parecía ser tímida, estaba demostrando su picardía.-¿Y como se supone que debo llamarte hasta la noche?
-No creo que aguantes conmigo tanto tiempo. En cuanto me conozcas un poco, me abandonaras, como hacen todos. - Bajó su rostro y una lágrima se escurrió por su mejilla. Pero aquello no la hizo dejar de sonreír. Levantó de nuevo la vista y con una expresión entre sufrimiento y melancolía siguió hablando. - Bueno, ¿Y a donde vamos?


Tenía algo preparado. Mientras comíamos unos perritos calientes en un cercano parque al lado del hotel, se me ocurrió la maravillosa idea de visitar el puente de los enamorados. Aquello le impresionaría.
Llegamos al fin. Ese dichoso puente estaba en la otra punta de la ciudad, habíamos tardado más de dos horas en llegar. Pues el atasco que se había formulado en el centro de París nos había mantenido parados por lo menos una hora.
-Esto no será... - Se quedó con la boca abierta mirando hacia aquel precioso sitio, ahora alumbrado por unas pequeñas farolas, ya que el cielo comenzaba a oscurecerse.
-En efecto, es el puente de los enamorados. - Terminé la frase por ella. Sabía que le gustaría. Corrió hacia él, y comenzó a leer los candados, sonriendo por cada uno que terminaba. Se quedo inmóvil delante de uno y lo releyó unas cuantas veces.
-¿Que querrá decir esto? - Lo señaló y lo leyó en voz alta. - La plus forte l'amour est ce qui est né à partir de rien.
Había estudiado francés en el colegio, unos años antes de formar el grupo, y algo entendía. Y sí, entendía perfectamente aquella frase. -El amor más fuerte, es aquel que nace de la nada.
Dejó el candado y miró hacia el río. - Que tontería, yo no creo en el amor.
-¿Ah no? - Su expresión parecía triste. Quizá no había sido buena idea llevarla hasta allí
-No. Pienso que es sufrir por sufrir. El amor, hace que cometas locuras, por lo que ya no eres una persona racional, sino un loco, que ve el mundo desde una perspectiva que se aleja de la realidad. Por eso no creo en el amor. Por que lo veo una forma de refugiarse en el mundo que te ha tocado vivir.
Aquello me dejo sin palabras. ¿Cómo alguien era capaz de pensar eso? - Pues yo creo que el amor, es la forma de demostrar que estas vivo. Y cometer locuras, es simplemente querer a alguien y dar la vida por él, por su felicidad.
Un duelo de miradas se enfrentó en esos momentos. Había sido un poco duro. Pero era mi forma de verlo, ¿Acaso estaba diciendo que yo estaba loco por sentir algo por ella? Espera, ¿Sentía en verdad algo por ella?


Seguimos caminando durante un buen rato. Mudos. Absortos en nuestros pensamientos.
-Nicole. - Dijo simultaneamente.
-¿Perdón?
-Me llamo Nicole. - Una sonrisa volvió a inundar su rostro.
-Nicole... me parece un nombre precioso, tanto como tú. - Aquellas palabras salieron sin querer. Se quedo callada, no dijo nada.
 Pasamos cerca de un rosal, alargué la mano para coger una rosa roja, que estaba abierta ya por completo y se la puse detrás de la oreja.
-Ahora, estas aún más hermosa.
Se sonrojó. ¿Qué me estaba pasando? Me gustaba estar con ella, me sentía bien. Pero aquello no era propio de mi. No cuando apenas acababa de conocerla. Los latidos de mi corazón aumentaban a cada paso.


Poco tardamos en llegar al hotel.
-Bueno, se ha echo un poco tarde. Mis amigas estarán esperándome. - Sus ojos brillaban, y su boca me pedía a gritos que la besara. Pero me contuve. Después de lo vivido, casi era mejor dejarlo para más adelante. Si había un futuro...
-Sí, a mi los chicos también. - En esos momentos me acordé de Louis. Le iba a agradecer toda la vida lo que aquella mañana había hecho por mi. - Me gustaría verte mañana. 
-Bueno, sí a mi también. Pero es el cumpleaños de dos de mis amigas, y... no puedo faltar. Pero si quieres venir, estarán encantadas. - Otra vez el corazón volvió a acelerarse. Aquella chica, me iba a costar una operación del corazón.
-Sí, se lo diré a los chicos. - Me agaché, y la besé en la mejilla. Contente Harry.


(Narra Nicole)
Nunca jamás olvidaría aquel día. Harry Styles era un verdadero cielo. Abrí la puerta de la habitación. Las chicas aun estaban levantadas y miraron expectantes hacia la puerta.
-Qué Nicole, ya era hora. - Lottie, apareció por una esquina. Parecía enfadada. Bueno... aquella noche iba a ser larga. Todas eramos bastante orgullosas, y costaba hacer las paces entre nosotras.
-Bueno, es que me entretuve un poco. ¿Qué tal vosotras? - Lottie entró en el baño. Me acerqué a las demás chicas que estaban sentadas en la cama. - ¿Qué le pasa a esta?
-Es que hoy tuvimos un día bastante ajetreado. - Por la cara de Cathy podía imaginarme la razón. Y no andaba mal encaminada.
- Verás, hemos comido con los chicos de One Direction, pero bueno Lottie, pues digamos que se perdió y nos olvidamos de ella. Por lo que esta indignada. Pero estamos debatiendo si contarle lo de los chicos o no. Por el momento, sólo le hemos dicho que nos entretuvimos en unas tiendas. - Cathy estaba demasiado nerviosa para hablar así que lo hizo Chloe.
-Deberíamos decírselo.- Objetó Emily.Y Tenía razón. 
-Y bueno, tú que, ¿Con quién estuviste? - Chloe levantó las cejas y todas dejaron sus puntos de mira para centrarse en mi.
- Pues estuve con Harry. - Sabía lo que me iban a decir, y cual sería su reacción, así que antes de que me dejaran sorda o algo por el estilo, me levanté de la cama y me aparté un poco.
-¡¿Con Harry Styles?!-Cathy alzó la voz, pero las otras le mandaron callar.- Osea, que eras tú la chica de la que nos habló Louis.
Sonreí. Me acordé de lo que había hecho Louis esta mañana.
-Pues sí. - Eramos muy amigas, pero nunca nos contábamos nada de esas cosas. La vida amorosa de cada una era privada. Y se agradecía, por que tampoco me gustaba contar los detalles.
- ¿Y te ha besado? - Emily no pudo más y lo soltó.
-Emily... - Chleo la miró de reojo.
-No. Lo cierto es que no. Aun que me hubiera gustado.- Miré a mis amigas. Todas se quedaron con la boca abierta. ¿Yo acababa de decir eso? No. A mi Harry me parecía muy mono. Pero no quería nada con ningún chico, y menos con un famoso. No creía en el amor, y por ahora no pensaba cambiar de idea.
 ¿O sí?


(Narra Lottie)
Escuchaba a las chicas cuchichear, y sabía perfectamente que hablaban de mi, y no precisamente de algo bueno. Había sido un completo desastre de día. Pero bueno, al menos me llevaba aquella reliquia de La Mona Lisa.
No se puede decir que andara enfadada, pero si bastante molesta. Y para colmo, los de la habitación de al lado estaban montándose una fiesta que no alegraba mis ideas.
Salí del baño y acercándome a la pared pegué tres golpes. - Eh, los de la habitación de al lado, o os calláis de una vez o llamo a recepción.
-No, Lottie, no grites. Los que están al lado son on... - Chloe le dio un codazo a Cathy en la barriga.
-¿Quienes son los que están al lado? - Todas se quedaron mudas, mirándome como si los que estuvieran ahí al lado fueran One Direction o algo así... Tonterías.


Mis gritos no bastaron, y harta de la situación, salí y me fui directa a la otra habitación. Llamé a la puerta, no muy cordialmente lo que se suele decir. Puse mi peor cara, y saqué lo que llevaba dentro aguantando durante todo el día.
-Bueno ya vale de hacer ruido. Me alegro de que os lo hayáis pasado muy bien durante el día pero yo no, y me apetecería poder dorm... - La puerta termino de abrirse por completo empujada por Zayn. Sí, Zayn Malik. A penas podía creermelo. Acababa de gritarle a Zayn, a mi amor platónico. Ya no querría casarse conmigo, y nuestros hijos ya no tendrían esos preciosos ojos castaños que en estos momentos estaban fusilandome.
-¿Tienes algún problema?- Su respuesta fue bastante irónica. No me gusto aquel tono en el que me habló. Vale, quizá me había pasado, pero yo que me iba a imaginar que los de la habitación de al lado serían los chicos de One Direction. Claro las chicas lo sabían perfectamente, y se callaron. Eso era lo que llevaban ocultándome durante todo el día. Ahora sí que estaba enfadada.
-Bueno, yo... - Ante aquella atenta mirada que seguía cada palabra que salía de mi boca no era capaz ni tan siquiera de razonar.
-¿Y bien?- Este se cruzó de brazos y arqueó las cejas. Jamás me habían hablado así. Y no pensaba dejar que él fuera el primero, fuese quien fuese la figura de aquel chico.
-Pues mira, sí tengo un problema. Y sois vosotros. Intento dormir, y con la fiesta que tenéis montada no puedo siquiera intentarlo. Así que o bajáis el volumen, o llamaré a recepción.
Zayn debió de quedarse flipando. Y no me extrañaba, yo también lo estaba. Ahora si que podía ir olvidándome de una boda con aquel moreno.
-Tú que pasa que no sabes lo que son las vacaciones? Hago lo que quiero, y no porque una niñata como tú me lo pida pienso bajar mi volumen. - Con esto, dio el tema por zanjado. Aquellas palabras me dolieron. Niñata. Yo no era una niñata; aunque tal y como me había comportado con Chleo hoy ...
Alguién se arrimó a la puerta. Era Liam, conocía aquella mirada de la que tanto me había hablado Emily.
-Zayn, eres un borde. A las señoritas no se las ha de tratar así. Perdona, ahora bajamos el volumen. Es que hoy hemos tenido un día muy ajetreado. - Que tiernas palabras. No me extrañaba que Emily estuviera loca por él.
-Vale, tranquilo, no importa.- Zayn continuaba mirándome. No pude soportarlo más y me marché a mi cuarto. Las chicas me miraban, con cara de tristeza. Debían de haber escuchado la conversación con Zayn. Ahora si que no tenía ganas de nada. Me acosté. Esperaba que mañana fuese un día mejor.