(Narra Harry)
Necesitaba un viaje de descanso y venir a París había sido la mejor opción. Las fans eran maravillosas, y me encantaba cantar, pero los días comenzaban a ser ya bastante rutinarios. Menos mal que tenía a los chicos a mi lado que siempre conseguían hacerme sonreír. Y sí, con ello hacía referencia a la relación con Caroline. Entre nosotros existía claramente un poder de seducción mucho mayor del que nadie podía imaginar. Pero ella tenía quince años más que yo y por lo tanto unos ideales de vida, muy distintos a los de un chico de diecisiete años.
- Harry, te noto callado - Zayn llegó a la mesa con un plato de huevos fritos con bacon. - ¿Quieres que te traiga algo?
- No, ya voy yo a cogerlo, tranquilo.
En mi camino hacia la mesa donde estaba expuesta la comida, me cruce con Niall y Liam.
- Tio, ¿Cómo te puede entrar todo eso por la mañana? Te va a sentar mal.- Liam, era como un padre para nosotros, y siempre nos regañaba y nos aconsejaba.
- Es que tengo hambre, a penas cené ayer - Mentira, Niall ayer por la noche, se había zampado dos hamburguesas con su ración de patatas fritas como acompañamiento. Era un caso. - Ey Harry, tienes que probar los croissants, están deliciosos.
Liam puso los ojos en blanco y con la mano libre empujó suavemente el hombro de Niall en dirección a la mesa.
Lo cierto era que no tenía mucha hambre, pero algo tenía que comer. Cogí un plato y me serví un croissant, con unos huevos revueltos y un zumo de naranja. Giré mi atención hacia la puerta, pues una chica, acababa de enterar y gritaba exaltada por la comida que sus ojos divisaban.
Al llegar a la mesa, los chicos debatían el planing que teníamos montado para hoy.
- A mi me gustaría ir a visitar el museo del Louvre - Dijo Niall, con toda la boca llena de cereales.
- Niall por favor, compórtate, ¿Quieres? - Liam le miró divertido. Niall cogió la cuchara de nuevo y se metió unos cuantos cereales más en la boca. - Pegdona, Liam - Intentó imitar el acento francés y con una sonrisa que dejaba entre ver toda la comida. Todos echamos a reir.
Volví a fijarme en la chica que había visto en el bufé. Parecía ser que no estaba sola. Otras cuatro le acompañaban. Pero mis ojos solo seguían los pasos de una de ellas. Era bastante guapa. Morena, alta, y con esbeltas piernas.
- Qué, ¿Te gusta? - Louis se había dado cuenta de a quién dirigía mi mirada. - Te has quedado embobado. ¿Quieres que le vaya a decir algo?
- ¿Quién, aquella? ¡Que va! A de más, creo que se mejor que tú como ligar con una chica. - Desafié a Louis, algo muy común entre nosotros.
- Sí, pero recuerda que soy yo el que tiene novia. - Había dado donde más dolía. No era que estuviera desesperado, pero añoraba la sensación de sentirse enamorado.
- Pero yo puedo tenerla cuando quiera - Sonreí, la debilidad era algo que no iba conmigo.
(Narra Louis)
Aquella chica le gustaba. Había pasado demasiado tiempo con él, como para no distinguir la cara de tonto que se le ponía cuando alguien le atraía.
Era mi mejor amigo, y no pensaba quedarme de brazos cruzados. Ultimamente estaba muy desanimado. Y sabía perfectamente la razón. Caroline. A ninguno nos caía muy bien. Ella insultaba a nuestras fans diciendo que eran completas inmaduras y sin personalidad, y eso no nos gustaba. Pero Harry, la miraba con otros ojos, casi como si ni la conociera.
Cuando terminamos de desayunar, o mejor dicho, terminó Niall su desayuno, cogí una servilleta y le robé un boli a Liam. Era tan ordenado, que siempre llevaba consigo uno.
Nos levantamos, y antes de salir, me acerqué a la mesa de la chica morena a la que Harry había estado mirando, y dejé la servilleta encima de su silla, aprovechando que se habían levantado para servirse.
- ¡Ey, Louis! ¿Qué haces? - Niall me miraba expectante desde la puerta.
Al girarme para responderle, una de las chicas se me quedó mirando con los ojos muy abiertos. Era castaña clara, con ojos verdes y saltones. Adoraba a las chicas de ojos verdes no podía resistirme a ellos, pero en este caso lo hice. Pasé a su lado y le sonreí. ¿Sería fan de One Direction?
(Narra Chloe)
Era cierto, One Direction, se alojaba en el mismo hotel que nosotras. No me lo podía creer. Por fin, los conocería en persona. A pesar de vivir cerca de Londres, aun no había tenido la oportunidad de conocerlos, y la verdad es que era mi gran sueño.Y Louis... Louis me había sonreido, a mi, a Chloe. Decididamente aquello era un sueño.
- ¡Em, Em Em! - Me acerqué por detrás, vigilando que las demás no estaban. - Tenías razón. He visto a Louis Tomlinson. ¡Louis Tomlinson!
Sonrió - Ya te lo dije. Pero, ¿Lo han visto las demás? - Señaló hacia Cathy y Lottie, que llevaban dos platos llenos de comida cada uno en una mano.
-No, sólo estaba yo. - Sí, sabía perfectamente que su preciosa sonrisa iba dirigida a mi. A lo mejor ahora él, también estaba pensando en mi.